Wimbledon 2023: La contrición de Davidovich: «Estaba ‘cagao’, no quería jugar ese punto…» |  deportados

“Y Álex, ¿cómo va?”.

Cuando ya ha comenzado la charla de rigor entre los periodistas y Carlos Alcaraz, el murciano insiste en dirigir la mirada hacia uno de los monitores que reflejan los resultados en la sala de conferencias. En este instante, el malagueño Alejandro Davidovich está batiéndose con el danés Holger Rune y la cosa pinta bien, pese a que al Andaluz se le haya escapado un jugosísimo 15-40 con 5-4, dos opciones para cerrar el partido, antes de que el acceso a los octavos de final se decida en la suerte del súper desempate; es decir, en un desempate a 10 puntos.

La renta de 8-5 conduce a pensar que Davidovich tiene muy cerca la victoria, pero en el tenis dos puntos son dos mundos, y el cerco del prometedor joven nordico, ya número seis del mundo, va estrechándose. Con 8-8, al tenista español se la hace un nudo en la garganta y, presa de la tensión, decide probar con uno de esos llamativos saques de cuchara. Pero Rune adivinó la intención. A continuación, el rubio sentencia (6-3, 4-6, 3-6, 6-4 y 7-6(8), en 3h 59m), por lo que enfrentará en la próxima estación al vencedor del pulso entre Tiafoe y Grigor Dimitrov (suspendido por la lluvia).

Antes de que el español inicie la conversación con los enviados especiales, atiende a la prensa local, que le tirotea porque no termina de escuchar que en esas circunstancias de partido haya podido ser capaz de intentar una maniobra tan arriesgada, aceptado en el reglamento y que al fin y al cabo es a todo o nada: si sale copa las redes de videos y si no funciona, también. Davidovich, Franco, reconoce que el han podido los nervios, el momento. “¿Por qué no hacerlo?” responde primero. “Pero no sé cómo puedo explicarlo, pero estás ahí abajo y todo el mundo grita, así que acabas poniéndote nervioso…”, razón después del andaluz, de 24 años y 34º del mundo; un jugador que persigue la regularidad, el salto mortal, y que en otros tiempos tenía tendencia a dejarse llevar a cabo con trucos que solo imaginan las mentes más creativas. Y riesgosas.

Durante el turno con los periodistas españoles, el malagueño se abre más y hace un ejercicio de contrición. «Lo voy a decir con el término andaluz: estaba cagao. No había hecho ningún saque por abajo en todo el partido ya lo mejor creía que le sorprendía… Pero no ha sido así. No quería jugar el punto, estaba temblando y es una experiencia más que me llevo. No se qué hubiera pasado si hubiera jugado valiente, la próxima vez será”, introduce.

«Si la gente es un poco inteligente, sabrá que por eso disparo [tiro] no voy a perder el partido”, prosigue Davidovich, que en 2017, como junior, conquistó el trofeo londinense. “Sencillamente, él ha sido más valiente que yo. Cuando he tenido los dos pelotas de partidoél ha subido a la red y después ha hecho un as. Ha sido más valiente. Los puntos son muy largos y hay que seguir jugando; a lo mejor hubiera una la derecha en el 9-8, subo la red y le gano… Vete tú a saber qué pasa…», explicó; “Al final, tienes que aceptar lo que es y cuando estás cagado, lo tienes que aceptar, porque si estás mintiéndote a ti mismo. Sí, no, es bueno. Yo lo reconozco y se lo he dicho a mi equipo cuando los he visto; estaba muy tenso en el 8-8 y me ha salido lo primero que me ha venido a la cabeza, y ya está…”.

Preguntado por si él hubiera sido capaz de hacer algo similar, Rune disputó: «Non, non lo hubiera hecho. Pero cada jugador es diferente y tiene su estilo. Creo que hubiera confiado en hacer un saque fuerte, como lo he hecho cuando salvó la parte de atrás pelotas de partido. Pero cada persona es cada persona… Él no ha botado la bola, así que me temía que iba a hacer algo distinto. Cuando lo he visto, corrido y le pegado hacia donde no estaba él; quizás he tenido un poco de suerte, pero he acertado”.

EL TORNEO SE QUEDA SIN BRITÁNICOS

CA | Londres

Katie Boulter fue la única representante local que siguió en pie, pero Elena Rybakina la fulminó en el minuto 57 y, por tanto, borró la huella británica del torneo. El doble 6-1 firmado por la defensora del título significa que, por segunda vez en las cuatro últimas ediciones, Reino Unido no tendrá ningún tenista en los octavos. El día antes de Cayeron Andy Murray, Cameron Norrie y Liam Broady. Ahora, la kazaja chocará con la brasileña Beatriz Haddad-Maia, superior a Sorana Cirstea (doblete 6-2).

A Rybakina le acompañan en la siguiente fase Aryna Sabalenka (6-2 y 6-3 para Anna Blinkova), emparejada con Ekaterina Alexandrova (6-0 y 6-4 para Dalma Galfi), y Ons Jabeur, finalista del pasado curso. La tunecina llegó para Bianca Andreescu (6-3, 3-6 y 6-4) y ante un duro cruce con la bicampeona Petra Kvitova (6-3 y 7-5 para Natalija Stevanovic). Por su parte, Madison Keys despachó a Marta Kostiuk (6-4 y 6-1) y mantuvo lo que resuélva el Potapova-Andreeva, posteado por la lluvia.

En cuatro masculino, Matteo Berrettini (6-3, 7-6(4) y 7-6(5) ante Alexander Zverev) hizo un compromiso con Carlos Alcaraz, derrotó a Jiri Lehecka (6-2, 7- 6(2) , 6-7(5), 6-7(9) y 6-2 para Tommy Paul) encarra para Daniil Medvedev (4-6, 6-3, 6-4 y 6-4 para Marton Fucsovics). A su vez, Stefanos Tsitsipas (6-4, 7-6(5) y 6-4 en Laslo Djere) chocaba con la revelación norteamericana, Christopher Eubanks, que lograba 2,01 de estatura sigue sorprendiendo y dio buena cuenta de Christopher O. ‘Connell (7-6 (5), 7-6 (3) y 7-6 (2).

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Por adatech