Aspiraba Novak Djokovic para encontrar el hueco necesario en la tierra monegasca para levantar su tercer título tras os de 2013 y 2015. Advertía, no obstante, que nunca se le había dado demasiado bien este torneo, en el que siente como en casa porque aquí tuvo diez años . Y ha pesado más esto último, apeado el número 1 del mundo en la segunda ronda del primer Masters 1.000 de la gira de tierra ante el italiano Lorenzo Musetti (4-6, 7-5 y 6-4 en dos horas y 52 minutos) .
Ya había sufrido Djokovic en el estreno. Contra el 195 del mundo, Ivan Gakhov, se enredó él solo en el primer set y aunque lo despachó con contundencia en el segundo (7-6 (5) y 6-2) las dudas estaban ahí. En el juego, en la cabeza y en el codo derecho, que ante Musetti lució vendido con una protección negra.
Contra el italiano, 21 años y 21 del mundo, más irregular. Demasiados errores que fueron variando el tempo del encuentro entre uno y otro bando. Fue el serbio más acertado en el primer set, fue el italiano en el segundo. Aunque duree todo el partido hubo despistes por parte de los dos tenistas, una decena de breaks y hasta parones por la luvia que no beneficiaon en nada al número 1 del mundo.
Antes al contrario, las condiciones pesadas de la pista lo desequilibraron aún más. Enfadado con la jueza de silla y con el mundo, partió la raqueta en dos en uno de esos arrebatos que hacía tiempo que no se le veían.
Fueron 46 errores no forzados, por 26 ganadores, los mismos que su rival, pero este limitó los fallos a 32. Aunque sumó más puntos desde la línea de fondo y en la red, el servicio no le respondió, ganó solo 49 puntos de los 94 plazas en juego. Y en esa tesitura, Musetti se lo acabo creyendo.
A Djokovic, quien indicó en el prólogo que la ausencia de Rafa Nadal en esta semana abría oportunidades para los demás, incluido él mismo, se le escapó una oportunidad de perfilar la cámara y el tenis camino de París, objetivo último de su carrera. Jugará en casa la próxima semana (Srpska Open) y se lo espera en el Mutua Madrid Open donde el año pasado fue frenado en semifinales por Carlos Alcaraz.


