Icono del sitio adatech

No hay quien para a Jon Rahm | deportados

No hay quien para a Jon Rahm |  deportados

Imperdible Jon Rahm. No hay quien hoy detenga al golfista vasco, revincedor ise domingo del American Express en La Quinta (California) con 27 golpes bajo par, uno de ventaja sobre el estadounidense Davis Thompson y dos sobre Xander Schauffele y Chris Kirk. Es el cuarto título del español en los seis últimos torneos que ha disputado (ganó americano además el Open de España, el DP World Tour y el Sentry Tournament of Champions) y su segunda victoria en dos citas este año en el circuito. Hoy por hoy, el golfista más en forma del mundo, un ciclón en este inicio de temporada en la que ha marcado el reto de volver a lo más alto de su deporte.

Rahm está en modo Tigre, un devorador. Hace dos semanas conquistó el Sentry, el torneo de los campeones, con una impresionante remontada de hasta nueve golpes en la última jornada ante Collin Morikawa, una ronda en la que escribió 10 golpes bajo par para acabar el torneo con -27. La misma cifra con la que ha coronado este domingo en el American Express. Es decir, en solo dos paradas del calendario en el PGA Tour, el jugador de Barrika acumuló un -54. Esta vez la gloria no llegó arrancando desde atrás como un tren de mercancías, sino resistiendo en la cabeza el empuje de Thompson y de un buen puñado de golfistas qu’acceleraron en la cuarta ronda. Ninguno con la regularidad y el temple de Rahm, que en los cuatro días de competición solo ha cargo con tres bogies: el jueves en el hoyo 10, el sabado en el 17 contra tres Poniendo y este domingo en el 13 con un golpe cercano fallado. Un cambio, no Águila y 28 los pájaros para atar la novena victoria de su carrera en el circuito estadounidense a los 28 años. El mismo número de títulos que reemplazaron en el ronda Americano su ídolo Seve Ballesteros.

El bingo en el American Express aumentó en una décima la gran cantidad de victorias respecto al total de torneos puntuables para el ránking mundial que disputó: 18 triunfos en 155 campeonatos, un 11,6 % de éxitos. Solo el mito de Tiger Woods supera al español, con un 22% (rebajado en los últimos años de mayor sequía por las lesiones). En el tercer escalalón, tras el vasco, aparece el número uno de la clasificación mundial, Rory McIlroy, con un 8,3%.

Más allá de los números, Rahm se sienta hoy el mejor del mundo. En La Quinta arrancó la última ronda empatado con Thompson en -23, pero pronto apretó a fondo el acelerador. Por hacer los pájaros en los dos primeros hoyos eran un golpe encima de la mesa para demostrar quién mandaba. Desde ese demoledor inicio se dejo por el camino varias opciones de descontar mas golpes con Poniendo fallados por una uña, hasta respirar con los los pájaros del 9 y el 11. Thompson no aflojaba y el espectro del español en el 13 volvió a dejar la cuenta igualada (-26) con cinco hoyos por delante. La recompensa se jugó ya a muerte súbida y en ese trance Rahm afiló su instinto ganador para cazar un pájaro en el par cinco del 16, con su bola salvando el precipicio a la izquierda del verde tras el segundo golpe. No hay soltaría la presa.

Este nuevo laurel elevó a Rahm al primer puesto en la FedEx Cup, la lista de los mejores en el circuito americano este curso, y le permite superar a Cameron Smith, emigrado a la liga saudi, en el tercer peldaño del ránking mundial, tras McIlroy y Scottie Scheffler. «No me sacaron más por televisión porque no soy americano, pero si gano no tendrán más remedio que sacarme», había comentado el miércoles pasado el vasco antes del torneo. Dicho y hecho.

Clasificación final de American Express.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook allá Gorjeoo apuntarte aqui para recibir boletín semanal.

Salir de la versión móvil