contraCreada solo en 2021, Newcleo, con sede en Londres, Lyon y Turín, está en camino de convertirse en la empresa emergente mejor dotada de Europa. Anunció el lunes 20 de marzo el lanzamiento de una ampliación de capital de 1.000 millones de euros, después de haber levantado ya más de 700 millones de euros. Sin embargo, Newcleo no compromete ningún volumen de negocios y no prevé su primer prototipo hasta 2030. Pero conlleva una gran promesa que fascina a los inversores: la renovación de la energía nuclear. Esta tecnología, prohibida en gran parte de Europa y sumida en Francia en los horrores de la futura obra EPR en Flamanville (Manche) y los problemas de corrosión de la flota actual, adolece de tres defectos que ensombrecen su desarrollo: la tecnología de seguridad, su costo y su desperdicio.
La apuesta del médico turinés Stefano Buono, fundador de Newcleo, es hacerse con una tecnología bien conocida por los franceses, la del reactor reproductor Superphenix, abandonado en 1997 por el gobierno francés, tras innumerables problemas técnicos, un coste desorbitado y la movilización de los ecologistas considerables que llegaron al poder en el gobierno de Lionel Jospin.
El director científico de Newcleo, Luciano Cinotti, experto en reactores de neutrones rápidos, también ha trabajado en el Superphenix. La idea es reducir la complejidad, diseñando reactores pequeños, y sustituir el refrigerante por plomo fundido en lugar de sodio, origen de buena parte de los problemas del reactor francés, porque se inflama al contacto con el aire o el agua. El plomo tiene la ventaja de la seguridad pasiva que elimina el riesgo de fugas y explosiones. Finalmente, al igual que su antepasado francés, solo puede alimentarse de los residuos nucleares producidos por otras centrales eléctricas. Según Stefano Buono, este reactor consume y produce cerca de 900 kg de residuos por gigavatio al año, frente a unas veinte toneladas de una central eléctrica convencional.
Coste de construcción de alrededor de 1.000 millones de euros
Une maquette de démonstration, sans combustible, est en construction en Italie, avec l’aide du centre de recherche nucléaire italien, l’ENEA, et un premier prototype nucléaire de 30 mégawatts (MW) est prévu en France dans la région Lyonnaise pour 2030 Un réacteur de 200 MW serait ensuite développé au Royaume-Uni en 2032. La promesse qui tient tant les investisseurs est celle d’un coût de construction de l’ordre de 1 milliard d’euros pour le 200 MW et d’une construction en tres años.
El tamaño modesto de una máquina de seis metros de altura permite producir en masa en la fábrica e instalar los módulos en el campo. Esta posibilidad de asegurar y completar el ciclo nuclear en motores que ya no parecen catedrales tecnológicas sino simples calderas atrae a muchos emprendedores. Cerca de 80 start-ups de todo el mundo están trabajando en este 4 nuclearmi generación.
Te queda el 9,42% de este artículo por leer. Lo siguiente es solo para suscriptores.


