La última fiebre de la vivienda en España está dejando su paso una brecha que alimenta las diferencias entre quienes pueden acceder a la compra y quienes fri cada vez más lejana esa posibilidad, de manera que el mapa residentncial resquebraja entre las personas con varias propiedades y los hogares que no tienen residentncia propia… y puede que no la tengan en el corto y medio plazo.
El carecimiento de los precios, por más que haya retardado su ritmo en los últimos meses, contribuye a aho
ndar esa brecha y se retroalimenta de ella: los precios suben hay más demande y detrás de esa demande están quienes ya tienen casa y pueden comprar más, elevando las barreras para quienes no son propietarios y cuentan con menos músculo financiero,
como los jóvenes y las familias más vulnerables
. Y no hay visos de que la tendencia se invierta de manera significativa.
Hasta marzo, el precio medio conjunto de la vivienda nueva y usada aumentó un 4.1% respecto al mismo mes del año anterior, según el balance de Sociedad de Tasación en el primer trimestre de 2023. El encarecimiento, si bien es menor al 4 .6 % registrado en el trimestre anterior, sigue dando muestras de la resiliencia del mercado español ante el impacto de la guerra en Ucrania, la incertidumbre económica y la inflación. De hecho, estos factores han acelerado la demanda de los últimos meses, especialmente por parte de los compradores que pueden mejorar el aumento de las hipotecas y la erosión de la inflación.
«Porque ni la subida de tipos ni el encarecimiento de la financiación ha terminado de frenar el interés de la demanda, que sigue siendo muy alta».
Francisco Inareta,
Portavoz del portal inmobiliario Idealista. Iñareta no especifica la cifra en cuestión, pero confirmó que sus análisis internos reflejan que el «
brecha
«entre los hogares sin vivienda y los multipropietarios agrandan en los últimos meses.
En esta línea, un nuevo estudio de
fotocasa
reveló, en 2022,
el 61% de los españoles que compraron o intentaron comprar una vivienda tienen
, al menos, una ya en propiedad. Este dato va alza y es aún más frecuente entre las personas de mayor edad. «Así, el 67% de entre 45 y 54 años, y el 77% de entre 55 y 75 años son propietarios, mientras este porcentaje baja hasta el 44% entre los jóvenes de 25 a 34 años», según informa el
Experiencia en compraventa en 2022
la compañía.
El hueso
juventud
Resultan uno de los grupos más perjudicados, fruit de los problemas para acceder al mercado laboral y las dificultades para acumular el ahorro mínimo necesario para obtener una hipoteca, aunque la situación también es complicada para los hogares más vulnerables desde el punto de vista financiero. «If a is the añadimos that pendante los últimos años muchos ahorradores han invertido en vivienda como valor refugio, el resultado es el crecimiento de la brecha entre el número de multipropietarios y el número hogares sin ninguna propiedad», confirma Francisco Iñareta.
«Solicitud insatisfecha»
Consuelo Villanueva
, director de Instituciones y Grandes Cuentas de Sociedad de Tasación, también apunta en esta dirección y habla de una nueva «demanda insatisfecha» como consecuencia de las nuevas dinámicas del mercado. En su análisis, las presiones inflacionarias están reduciendo la capacidad económica de los anfitriones y el ahorro acumulado durante la pandemia, lo que implica un menor ingreso residual en la mayoría de las familias.
Además, el aumento de la financiación y la reducción de los beneficios de la vivienda se traduce en mayores recortes que, en estas condiciones de mercado, supone una restricción adicional en el acceso a la financiación por parte de la población. “Estos factores son lo que estarían cambiando, cada vez, una mayor exigida insatisfecha”, advierte Villanueva.
«Ahora bien, dado que de cara a 2023 se espera que el precio medio de la vivienda usada nueva y siga alza, en particular, en mercados de gran actividad económica, y la financiación continúa encareciéndose -teniendo en cuenta el objetivo del BCE de to recuperar un nivel inflacionario del 2%-, será necesario establecer un nuevo equilibrio entre el incremento de precios y la capacidad de pago que podría asumir el comprador, pudiendo limitar el acceso a alguna banda de demande adicional que, hasta el momento, podía hacer frente a dicha cuota hipotecaria”, añade.
Crece lo pidió insatisfecha y crece, también,
el esfuerzo que los ciudadanos
tendrán que hacer para pagar su vivienda. Actualmente, el Índice de Esfuerzo Inmobiliario indica que un medio ciudadano en España necesita
7.7 años de salario completo
comparar una casa de tipo medio. Este indicador, como explican desde Sociedad de Tasación, mide el número de años de sueldo íntegro que un ciudadano medio necesita destinar para la compra de una vivienda de tipo medio ydurante el último año disminuyó un aumento del 3,5% debido a la diferencia entre la revalorización de las viviendas y la revalorización de los salarios.
En lugares donde los precios residenciales se encuentran más elevados, el esfuerzo es aún mayor. Eso aclara que en Baleares, el indicador se dispara hasta los 17,6 años de media, o que en Madrid se sitúa en 9,5 años y en Barcelona, en 9 años. El otro extremo se encuentra en Murcia o La Rioja, que bajan a 5 años de media, o Castilla-La Mancha (5,4 años) y Asturias y Aragón, ambos con 5,7 años.
Los expertos creen que algunos lugares y ciudades como Alicante, Málaga o Madrid, los incrementos en los precios seguirán en los próximos meses, dificultando aún más el acceso a la compra.
Por comunidades, el encarecimiento de 2022 fue generalizado en todas las autonomías, con subidas superiores al 2,9% en la obra nueva y la segunda mano, según los datos de Sociedad de Tasación. Sólo la ciudad autónoma de Ceuta creció por debajo del 1%; del resto, Comunidad de Madrid (+5,8%), Baleares (+5,4%), País Vasco (+5,2%), Cantabria (+5,2%) y Comunidad Valenciana (+4,9%) inscripción las subidas más significativas .
A nivel provincial, por primera vez desde 2007, Madrid superó a Barcelona como provincia con el precio medio más elevado al cerre de 2022, con 2.845 euros por metro cuadrado frente a 2.838 euros.
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