Gracias al smartphone, ahora podemos enviar un correo electrónico profesional o anotar un documento en el metro, la sala de espera o en el parque, mientras los niños juegan. ¿Es este trabajo fragmentado una liberación o una nueva esclavitud?
Gracias al smartphone, ahora podemos enviar un correo electrónico profesional o anotar un documento en el metro, la sala de espera o en el parque, mientras los niños juegan. ¿Es este trabajo fragmentado una liberación o una nueva esclavitud?