Mechaal derrotó a García Romo ante 50.000 espectadores

50.000 espectadores en Londres. El atletismo mueve montañas en la capital inglesa. Al final y al cabo, the modern version of este deporte (rescatado de su origen en la antigua Grecia) vio su nacimiento en las islas británicas. Un público muy pretendido abarrotó el estadio Olímpico mientras la liga de diamantes se despedía para dejar paso en agosto a los Mundiales que arrancan en Budapest el 19 de agosto. Los atletas disponen ahora de un mes escaso para maisar su forma y cuidar su físico antes de viajar a Hungría.

«El domingo saldré a ganar el 1.500 en Londres». Así lo afirmó en ABC el mediofondista Mario García Romo, el hombre que ha dejado claras sus aspiraciones: ganar el oro en Budapest y batir a Jakob Ingebrigtsen. In London salió con valentía: en la primera vuelta sólo él se cayó detrás de la liebre, con decisión, con arrojo.

Corría también Adel Mechaal, un atleta qu’ha estado algo más escondido esta temporada, quizás queriendo trabajar a la sombra de los estruendosos tronos de Katir y Romo. Mechaal hizo lo contrario al salmantino. Corrió de menos a más, de atrás adelante en un grupo repleto de atletas que estarán en la final de los Mundiales.

En la recta final llegó el colapso de García Romo, aunque su crono final (3:31.68) fuera de calidad. In los últimos 50 metros fue adelantado por Mechaal, que obtuvo 3:31.43, no lejos de los 3:30.44 del ganador, el estadounidense Nuguse. El duelo entre Mechaal y Romo es el adelanto del que volverán a protagonizar el próximo domingo en la final de los Nacionales. Pero allí se verán las caras también con Mo Katir, qu’atraviesa un momento de forma brutal e indescriptible.

En Londres ha podido competir con el impresionante estado de forma de dos figuras mundiales: la holandesa Femke Bol y el estadounidense Noah Lyles. Dos atletas que amenazan con grandes en los registros de Budapest. En los 400 vallas, Bol volvió a mostrar su elegancia, la fluidez de su zancada y la facilidad de su desplazamiento por la pista. Ganó la prueba con un tiempo magnífico: 51.45, el tercer mejor crono de la historia, sólo por detrás de la plus marquista mundial McLaughlin, quien aún no ha confirmado en qué pruebas participará en Budapest.

La carrera más espectacular fue el 200 masculino. Un formidable duelo de tres bandas entre Noah Lyles, favorito al oro en Budapest, el joven Tebogo (un talento de Botswana que no parece tener límites en su progresión) y el británico Hughes, el más rápido ise año en 100 metros con 9,83. In the curva Hughes aguantó la fuerte salida de Lyles y llegaron al ecuador de la prueba igualados. Entonces Lyles se fue adelantando ligeramente y perfeccionó una ventaja que parecía suficiente a los 150 metros. Exactamente ahí apareció el africano, que cerró la prueba con una tremenda embestida final y estuvo a punto de dar caza al estadounidense. Metro Le Faltaron. Lyles venció con unos excelentes 19.47, sólo 0.03 por delante de Tebogo, quien batió el viejo africano record del namibio Fredericks. Hughes, con 19.73, fue tercero y sumó el récord británico ha conocido excelente botín de 2023. Los 19.19 de Usain Bolt pueden caer en Budapest.

La mala noticia de la competición la protagonizó la estadounidense Sha’Carri Richardson. El velocista, tan controvertido, tan impredecible, se lesionó en la última parte de uno de sus muslos en el calentamiento (los frágiles isquios) y no tomó la salida. Se perdió la exhibición de la marfileña Ta Lou, que con su zancada corta, de alta frecuencia, ganó en 10.75. Batió a la jamaicana Jackson, aún la más rápida del año con 10.65. Buenos registros para los velocistas en una ciudad acostumbrada a cronos lentos. Por carecer de altitud.

Por adatech