“Los medios audiovisuales son esenciales para la democracia y necesitan una verdadera política industrial”

I¿Está el panorama audiovisual francés al borde de un ataque de nervios? Las rencillas se multiplican entre las cadenas privadas y France Télévisions. La primera siempre que el servicio público les haga competencia desleal, mientras que la segunda les remite a luchas del XXmi XIX (eliminación de la publicidad, prohibición de ciertos géneros de programas). Sin embargo, la amenaza viene de frente: al otro lado del Atlántico, Netflix, Disney y Amazon se imponen sobre los mandos a distancia y las pantallas de los televisores conectados, captan suscriptores y llegan a hacerse con cuotas del mercado publicitario.

El Parlamento, por su parte, se ha hecho cargo de las cuestiones de la radiodifusión pública: acaba de votarse un proyecto de ley del Senado que prevé un holding que supervisará France Télévisions, Radio France, France Médias Monde y el Instituto Nacional Audiovisual (INA); el informe de los diputados Jean-Jacques Gaultier (Les Républicains, Vosges) y Quentin Bataillon (Renacimiento, Loira) va en la misma dirección y debería conducir a un nuevo proyecto de ley en la Asamblea Nacional.

El gobierno no debe quedarse paralizado por los temas, porque hay una necesidad urgente de actuar. Las tensiones de los grupos privados frente al servicio público son solo el comienzo de una crisis de la que aún no hemos visto todos los efectos.

Televisión “tradicional”, que todavía afecta a casi nueve de cada diez franceses, está viendo descender su audiencia (3:13 de media al día en mayo de 2023 frente a las 3:43 de mayo de 2021, según Médiamétrie) y el envejecimiento (los mayores de 50 años Todavía lo veo más de 5 horas al día, en comparación con 1h15 para jóvenes de 14 a 25 años).

Los usos están cambiando y los grupos nacionales y europeos tardan en hacer su transformación digital. Échale la culpa a años de procrastinación. Los proyectos de las plataformas de streaming francesas que han abortado (mySkreen, liquidada en 2015, Molotov, comprada por la estadounidense FuboTV en 2021, Salto, cerrada en marzo de 2023) están siendo recogidas con creces.

Locutor le soft power inglés

En este campo en ruinas, los dos principales grupos audiovisuales privados franceses intentaron una fusión defensiva (la fusión TF1-M6), que terminó en abandono, ya que la Autoridad de Competencia les impuso restricciones económicas, vaciando la operación de cualquier interés industrial. En cuanto al servicio público, a falta de una visión portada por su accionista, navega a la vista, entre el abandono del proyecto de holding en julio de 2020 y la supresión de la contribución a la radiodifusión pública durante la ley de finanzas votada en otoño de 2022.

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Por adatech