
El anuncio no podría ser más explícito: “Estamos buscando un vigía. Perfil buscado: joven, fisonomista, valorable conocimiento de las dos ruedas, respetuoso con los clientes; horario laboral de 10 a 22 horas (adaptado al horario de venta); precio: 100 euros por día. » Esta oferta de trabajo se publica en Snapchat, una aplicación popular para adolescentes. En la misma aplicación circulan otros más sofisticados, en forma de videos. Se titulan: “Marsella Favelas: ¿quieres ganar dinero? o incluso: «Favelas de Marsella: ingenioso, ¡queremos gente que esté al acecho!». »
Al mercado de las drogas le va tan bien que los traficantes están reclutando mano de obra dentro y fuera de las fronteras de Francia. En nota confidencial de la dirección central de la policía judicial de enero, titulada «El mercado de trabajo de los trabajadores eventuales en los puntos de negociación», de la que El mundo tomó conocimiento, la Oficina Antinarcóticos (Ofast) señala que los traficantes “problemas en los empleadores y se enfrentan a cuestiones de recursos humanos”.
Según esta nota, el fenómeno -que surgió hace seis o siete años- se desarrolla de manera más significativa desde 2019. Sigue siendo cuantitativamente difícil de medir y, si se trata de todo el territorio metropolitano, Marsella, con sus 127 puntos de negociación adoptados en diciembre 31 de 2022 por Ofast, constituyen el lugar más atractivo para estos vagabundos del trato.
Espirales de violencia
Entonces entre 1oh enero y el 1oh julio de 2022, de 1.367 personas arrestadas por vender estupefacientes en el departamento de Bouches-du-Rhône, 159 fueron liberadas de otro departamento. El mayor contingente (más del 40%) procedía de la región de Ile-de-France, con una alta proporción de jóvenes de Val-d’Oise. Los otros provienen con mayor frecuencia de Hérault o Drôme, dos departamentos vecinos de Bouches-du-Rhône, o incluso de la aglomeración de Niza, habiendo proporcionado los vínculos existentes entre los narcos de Marsella y sus contrapartes de Niza.
Otros centros de atracción: Dijon, Vannes, Rennes donde “los intermediarios incluyen ventajas, en particular una remuneración más interesante que en las metrópolis donde la competencia es feroz”, explica la nota. Algunos “empleadores” más generosos proporcionan alimentos y usan estupefacientes (fuera del horario laboral) en su oferta misionera.
En Ile-de-France, una región que a 31 de diciembre de 2022 totalizaba 709 puntos de negociación de los 3160 revelados por Ofast a nivel nacional, el uso de intermediarios permanece limitado al nivel departamental o intrarregional.
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