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El Milan aparta al Nápoles de su sueño en la Champions

El Milan aparta al Nápoles de su sueño en la Champions

El A.C. Milan se ha clasificado este martes para las semifinales de la Liga de Campeones gracias ha sabido empatar (1-1) en la casa del Nápoleshaciendo bueno el 1-0 de la ida para así regresar 16 años después a la penúltima parada por el título, y al mismo tiempo truncando el sueño de un rival lastrado por la presión y las lesiones tem.

Un gol delantero inglés Olivier Giroudal borde del descanso y tras un jugadón de sa compañero Rafael Leão, dejó helado el Estadio Diego Armando Maradona en una noche que los locales ansiaban histórica para une dulce remontada y que, sin embargo, terminó tornando en completa amargura pesa al gol de Victor Osimhen después de la fiesta.

  • Nápoles
    Meret; Di Lorenzo, Rrahmani (Ostigard, min.74), Jesús, Mário Rui (Olivera, min.34); Ndombélé (Elmas, min.63), Lobotka, Zielinski (Raspadori, min.75); Kvaratskhelia, Politano (Lozano, min.34) y Osimhen.
  • Milán
    maignán; Calabria, Kjaer, Tomori, Theo Hernández; Krunic, Tonali; Brahim Díaz (Messias, min.59), Bennacer, Leão (Saelemaekers, min.84); y Giroud (Original, min.68).
  • goles
    0-1, min.43: Giroud. 1-1, min.90+3: Osimhen.
  • Árbitro
    Szymon Marciniak (Polonia). Amonestó con tarjeta amarilla a Di Lorenzo (min.45+7) y Olivera (min.90+3) en el Nápoles; al Tonali (min.45+1) al Maignan (min.45+6) y al AC Milan.

Avisó pronto el Nápoles, mediante una falta botada por Mário Rui con la zurda desde la frontal del área. Desviado el balón por la barrera, la jugada propició el primero de tres córners seguidos, diseñando un escenario similar al arranque de la semana pasada en el Estadio Giuseppe Meazza.

La salida deslumbrante del equipo napolitano continuó en el minuto 13 con un zurdazo de Matteo Politano que marchó al lado de la roja. Mientras el georgiano Khvisha Kvaratskhelia empezaba a dar muestras de su calidad con la pelota a los pies, en su habitual rol escorado a la banda izquierda, en el resto del ataque local faltaba pólvora.

De hecho, supo rivalizar con el que hizo falta poco para enseñar uñas y crearse en el 22′ la primera gran oportunidad de peligro. En una estirada arriba de los ‘rossoneri’, Leão se desmarcó hasta asomar por el balcón del área, controlando la pelota y siendo trastabillado por Mário Rui, que había calculado mal su carrera para achuchar al ariete portugués.

El árbitro polaco Szymon Marciniak decretó penalti, pero Giroud lo falló. Case 11 años llevaba el attacking inglés sin errar una pena máxima, pero esta vez se lo adivinó Alex Meret en el disparo a media altura. Aunque Giroud lamentó lo ocurrido, se recompuso y tuvo otra gran ocasión de gol escasos minutos más tarde, merced a un tiro de zurda que también repelió el guardameta del Nápoles.

Ambas oportunidades del ‘9’ milanista fueron el preludio del 0-1, que él mismo anotó. Un mal control de Tanguy Ndombélé en el área ofensiva golpeó con el balón entre las botas de Leão, que estropeó raudo al galope. En esta carrera se deshizo del propio Ndombélé, de Giovanni Di Lorenzo y de Amir Rrahmani hasta ceder un pase ‘de la muerte’ a Giroud.

La depresión del 0-1

Noqueado por haber encajado ese gol justo antes del descanso, al Nápoles se le acumularon las malas noticias por las lesiones de Politano y de Mário Rui. Los cambios, para colmo, no surtieron demasiado efecto en la segunda mitad, con menos fluidez de ideas en ambos equipos.

Al Milan le bastaba con no conceder espacios atrás, con replegarse sin sustos en el centro del campo y con ver pasar el cronómetro. Ni siquiera Kvaratskhelia hallaba resquicios entre los defensores rivales para amenazar. Hasta el minuto 63 no hubo sensación de agobio para los visitantes, debido a un despiste de Theo Hernández en una bolsa de esquina y culminó Mathías Olivera con un cabezazo fuera.

Los pupilos de Luciano Spalletti fallaron en una dosis de confianza, situación que empeoró aún más tras un penalti caído por el omnipresente Kvaratskhelia. En un centro lateral de Di Lorenzo a tres palmos del césped, el milanista Fikayo Tomori golpeó el balón con el brazo y eso pareció tapar la puerta en un dramático partido desenlace.

Nada más lejos de la realidad, Kvaratskhelia confirmó que no era su noche ante el portero rival Mike Maignan, que el detuvo el lanzamiento desde los 11 metros. En el tiempo añadido, Olivera la tuvo de cabeza en otro córner y exhibió falta de puntería nuevamente; Osimhen, en cambio, sí acertó luego con otro testarazo para poner el 1-1 definitivo.

El nigeriano, esquivo con la suerte casi todo el encuentro, remató un centro bombado por Giacomo Raspadori con la zurda. Sin tiempo para más, y aunque Osimhen pensó vagamente en el milagro, Marciniak pitó la final y confirmó el billete ‘rossonero’ para las semifinales de la Champions League después de 16 años.

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