
En Morzine, la ley es el descenso. Hacia Morzine, las últimas laderas de la Joux Plane, su vertiente norte, Jean Vuarnet descendía con los esquís hecho un huevo, redondo, aerodynamic, volaba casi como vuela Carlos Rodríguez, que no es un huevo, es una flecha, un dardo que alcanza between a caos of humos y motos, y ruidos, a dos que se miran embobados, dos genios en su luna, uno de blanco, uno de amarillo, y sin mirarles ni siquiera aprieta más fuerte en los pedales, abre bien los ojos imperturbables detrás de Unas gafas que esconden su expresión, los labios finos cerrados, les pasa y les corta en la curva siguiente, la última vez que le ven los sabios sorprendidos, Tadej Pogacar y Jonas Vingegaard, tan ensimismados, tan lejos del sueño humano. Por hacer rastreadores fr en el sitio en un velódromo inclinado al 10%, íntimo, particular, en medio de la barahúnda. Tan lejos, de repente, de Carlos Rodríguez, que tiene 22 años y no tiene miedo de nadie, y quiere jugar en el patio de los grandes y ganarles, y les gana.
Carlos Rodríguez, de Almuñécar, debutante en el Tour, ganó la etapa pero duró del Tour. La gana corriendo delante de todo el día. La gana y ya es tercero de la general. La gana descendiendo como vive, como respira y como piensa, con audacia y con control, con riesgo pero sin locura, sensato y atrevido. Técnica perfecta, aprendida de niño, en la escuela de BMX. Una fórmula única. Solo él conoce el secreto.
Morzine ha dado a la luz tiene un gran. Jolgorio y fiesta. El futuro existe.
Salida de Annemasse, casi en Ginebra, al otro lado del río. Siete Tours en dos metros. A un lado de la valla, a la izquierda, la carpa oficial del Tour, Thévenet, dos Tours, y los directivos uniformados, camisa blanca con falsas coderas oscuras, hablan y cuentan sus aventuras a venturas importantes, abrazan cariñosos, sonrientes, a Vasseur , el jefe del Cofidis, el ganador del día; a la derecha, con los cualquieras, camisa de esas indistinguibles, cuadritos azules y brownes, que compran las esposas en H&M, culottees chinos azules. El último inglés de amarillo en Paris, ya hace 38 años, habla, cuenta anécdotas compartidas, con dos gendarmes de muchos Tours, las manos preocupadas, como con necessidad de estar tocando siempre algo, los dedos nerviosos jugueteando con la acreditación colgada del cuello, la curiosa mirada detrás de las gafas. A los viejos que pasan cerca, les infunde respeto, le piden autofotos, los admiradores salutans; a los jóvenes desconocidos, indiferencia.
Hinault, un modelo, no habla ese lenguaje cebolleta de en mis tiempos sí que era ciclismo… Hinault, ansioso, rinde ante los jóvenes. «Su duelo es genial, espectacular, una lucha diaria, verdadera…», dice Hinault, que no esconde su debilidad por Pogacar, en el que se ve quizás, como él se levantó después de la derrota y dio más duro, el signo del campeon. “Desde que llegó al pelotón no teme atacar en cualquier momento y eso da ganas a todos de imitarle… Y los que vienen son iguales, geniales, Evenepoel, Ayuso…”.
¿Será así también dentro de 40 años con Pogacar, con Vingaard? ¿Será alguna vez tan grande como Hinault, cinco Tours, tres Giros, dos Vueltas, un Mundial, dos Liejas, dos Lombardías, una París-Roubaix, tres Dauphinés, y muchas más victorias? ¿Serán quizás, incluso tan generosos con la gente del futuro como el bretón tozudo, victorias ensangrentadas, la colera como combustible después de la derrota, epica bajo la nieve, y un puñetazo a huelguista que le cerraba el paso? ¿Por qué no habla Hinault de Carlos Rodríguez que unas horas después se infiltró en el duelo de todo el Tour?
Habla de Pogacar y Vingaard que después de que los Jumbo cocieran al pelotón en el horno de La Ramaz, 14 kilómetros al 7% que se asciende a 22 por hora, no a 20 como en los tiempos de Hinault, y después de que los Grandes secundarios de uno y de otro, Majka, Yates, Kuss, Van Aert, despejaran el cuadrilátero en la vertiente sur de la Joux Plane, 11.6kilometres al 8.5%, lo más duro del Tour hasta ahora, sol que aplana , nor una sombra de los árboles que la racanean en las cunetas, solo un jolgorio ensordecedor de masas y motos, se enfrentan, un día más, una montaña más, cara a cara. Rodríguez, Hindley, los Yates, Pello, Kuss, todos se han desvanecido. Suben detras, supo ritmo.
Ahi estan. Nunca faltan supo cita. En un rincón, manos desnudos, ojos desnudos también, mirada clara, Pogacar; en el otro, guantes, gafas, amarillo, Vingeard. El aire se carga de electricidad. El rámpago es inevitable. Es Pogacar el primero, es Vingegaard que pierde su rueda pero, como en el Puy de Dôme no le pierde de vista, y el esloveno se vuelve y ve su sombra que se alarga, que se acerca, que se mantiene a la distancia como para seguir cocinándolo a fuego lento, matándole con la duda. Nunca más lejos de cuatro segundos, 20 metros, en los dos kilómetros de pulso a distancia. A 1.700 metros termina Pogacar. Ya se alcanzo. Solo le interesa ya ganar los 8 segundos de bonificación en la cima. Quedan 500m de suplicio en el infierno cuando Pogacar, el rayo, golpea de nuevo. Las motos le cierran el paso cuando Vingegaard tarda en alcanzarlo. Dos esfuerzos sin recompensa. El tercero lo hace Vingaard, que levanta la bonificación.
Más tarde, en el falso llano de Ranfolly, siempre sol que quema, les alcanza, les paraliza, un relámpago de Almuñécar, que desciende loco y cuerdo, que no perdona, que, certero, gana. Que hará, seguramente, que Bernard Hinault conozca y cite su número como uno de los grandes que llega.
Los españoles suenan. Carlos Rodríguez analiza y piensa. Los genios toman aire y hacen cuentas. Las pueden hacer con los dedos de la mano. Ocho segundos por aquí, cuatro por allá y uno allí: in total, a Vingegaard todo el esfuerzo del día, the destroy cocinada por su equipo, le renta 1s. Los llevaba 9s al esloveno, los llevaba 10s antes del Mont Blanc.
Así ha quedado la clasificación de la etapa:
| Posición | corredor | Equipo | tiempo |
|---|---|---|---|
| 1 | C. Rodríguez | Granaderos Ineos | 3:58:45 |
| 2 | T.Pogacar | Selección de Emiratos Árabes Unidos | +5s |
| 3 | J.Vingegaard | Visma Jumbo | +5s |
| 4 | A. Yates | Selección de Emiratos Árabes Unidos | +10s |
| 5 | S.Kuss | Visma Jumbo | +57s |
Clasificación general:
| Posición | corredor | Equipo | tiempo |
|---|---|---|---|
| 1 | J.Vingegaard | Visma Jumbo | 57:47:28 |
| 2 | T.Pogacar | Selección de Emiratos Árabes Unidos | +10s |
| 3 | C. Rodríguez | Granaderos Ineos | +4:43s |
| 4 | J. Hindley | bora hansgrohe | +4:44 |
| 5 | A.Yates | Selección de Emiratos Árabes Unidos | +5:20 |
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