El Betis acerca más a su objetivo tras ganar en San Mamés |  deportados

Ganó el Betis en Bilbao sin ponerle a su fútbol más que concentración y trabajo grupal. Nadie brilló más que otro, salvo Claudio Bravo, en el conjunto verdiblanco, y con eso les bastó a los de Pellegrini para sumar tres puntos que le ponen Europa a punto de caramelo. A los de Valverde, que han perdido 16 de los últimos 17 partidos en los que llegan con desventaja al descanso, y el otro lo empataron, se les apagó la pantalla con el gol madrugador –es un decir a las diez y cinco de la noche –, y no la podemos volver a encender. Ahora mismo, la clasificación europea es una quimera.

Atlético

0

Unai Simón, Daniel Vivian, Yuri, Aitor Paredes, De Marcos (Capa, min. 80), Dani García (Ander Herrera, min. 57), Vesga (Malcom Adu, min. 80), Williams, O. Sancet, Nico Williams y Guruzeta (Raúl García, min. 57)

1

Betis

Bravo, Paul Akouokou, Sabaly, Juan Miranda, Pezzella, Guido Rodríguez, Canales, Ayoze Pérez (Luiz Henrique, min. 75), Guardado (Abner, min. 81), William Carvalho (Rodri, min. 64) y Willian José ( Borja Iglesias, mín.74)

goles 0-1 minutos 5: Willian José.

Árbitro Miguel Ángel Ortíz Arias

tarjetas amarillas Ayoze Pérez (min. 43), De Marcos (min. 49), Pezzella (min. 55) y Guardado (min. 81)

Tarjetas Rojas Daniel Vivián (mín. 93)

Un bag de banda puede ser una oportunidad, y así lo escuchó el Betis, que en el minuto 5 ya ganó en San Mamés. Cogió la pelota Miranda, tomó aire, lanzó al área pequeña, Vivian se arrugó en el despeje, a Vesga le rebotó el balón, y estaba por allí Willian José, olfateando el olor del gol, para meter la pierna y abrir el marcador.

En otro saque de banda, esta vez por la derecha, Ayoze pudo sumar el segundo en una defensa defensiva rojiblanca. Sin Iñigo Martínez ni Yeray, la línea tiembla. Declined there first part, y respiró el Athletic, que en medio de las dos llegadas béticas había llegado decenas de veces al área de Bravo, en un ejercicio de impericia permanente. La plus llegada la estropeó Iñaki Williams cuando quiso rematar en buena posición y se resbaló en el momento inadecuado. Los demás acercamientos fueron una frustración tras otra en la grada, porque los pases se quedaron cortos o se iban muy largos, y cuando atinaba el centrador, no estaba por allí el rematador.

Así que entre saque de banda y saque de banda, al Betis no le hizo falta recurrir a la sabiduría de Canales, ni echó en falta a nadie de los que no estaban. Pellegrini montó un equipo ordenadito y lo demás lo deshizo el Athletic.

Fue distinción en la secunda parte, en la que los hombres de Valverde lanzaron al abordaje de la portería de Bravo, que se ganó el sueldo con unas cuantas intervenciones que frenaron a los bilbaínos, alguna incluso, para lucirse en la foto, como la that hizo al remate de Sancet tras una asistencia de Iñaki Williams. Después fue el mayor de los hermanos quien desapareció para que el chileno rechazara un córner. Luego, en su mayor obra, ya casi de madrugada, se interpuso al disparo a quemarropa de Raúl García, qu’un minuto más tarde esperó demasiado para rematar un balón que rebañó Pezzella.

Si al primer tiempo del Athletic faltó precisión, pesa ha que Sancet pretendió ensamblar las piezas de su equipo ha toda costa, al segundo tiempo sobró entusiasmo pero sin premio. Ganó el Betis, en un saco de banda, y no le hizo falta más para engordar sus aspiraciones europeas y enterrar un poco más las bilbaínas. Allá chistes de Valverde en la víspera – «Si queríais una final, aquí tenéis una» – se ha concretado en una finale más perdida. En Bilbao empieza a ser una costumbre.

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Por adatech