El Alavés jugará el ascenso contra el Levante |  deportados

El Alavés jugará frente al Levante la final por el ascenso a Primera División. Venció al Eibar con un gol al principio de Rebbach y otro al final de Villalibre, que le dieron la oportunidad de jugarse la plaza que reste para la gloria. A los guipuzcoanos, por el contrario, volvió a fallar, como la temporada anterior, su intento por tocar el cielo. Como hace un año, lo tocaron con la yema de los dedos y se hundieron en los últimos compases. Esta vez no ha sido tan cruel, sin embargo. Su decadencia en la fase definitiva, ha sido evidente.

Alavés

2

Sivera, Abdel Abqar (Laguardia, min. 78), Rubén Duarte, Nahuel Tenaglia (Anderson Arroyo, min. 72), Sedlar, Luis Rioja, Guridi (Carlos Benavídez, min. 78), Abderrahman Rebbach, Antonio Blanco, Salva Sevilla ( Toni Moya, min. 38) y Mamadou (Villalibre, min. 72)

0

Éibar

Luca Zidane, Rober (Perú Nolaskoain, min. 69), Chema, Juan Berrocal, Tejero, Quique (José Corpas, min. 56), Javi Muñoz (Aketxe, min. 45), Matheus Pereira, Yanis Rahmani (Jon Bautista, min. . 45), Sergio Álvarez (Gustavo Blanco, min. 79) y Stoichkov

goles 1-0 minutos 1: Abderrahman Rebbach. 2-0 minutos 88: Villalibre.

Árbitro Adrián Cordero Vega

En Garitano el cambiaron la partitura antes del primer minuto. Tenía 90 más la prórroga para desgastar al Alavés con su particular Bolero de Ravel, ese ostinato crescendo Esperando cualquier nota desafinada de los locales para colapsar a la orquesta vitoriana, pero los planos tuvieron que modificarse, porque todavía no había movido la batuta y los albiazules ya se habían puesto por delante. Fue una jugada maestra de García Plaza, que seguramente a Luis Rioja que, en la primera jugada, en vez de buscar el área contraria por la izquierda, como acostumbra, lo hizo por la derecha. El desconcierto de los defensores eibarreses, que no supieron parar al extremo local, se convirtió en un par de regattas, uno para la derecha, otro para la izquierda, que le abrieron el espacio suficiente como para centrar con la zurda y ponérsela en la cabeza a Rebbach, que desde cerca construyó un Luca Zidane.

Todo cambió desde ese momento, y casi hasta el final. Si no tenía interés el Eibar en llevar a cabo la iniciativa sino en esperar el error del Alavés, antes del primer minuto, tuvo que variar sus planes. El Alavés cedió la pelota y dejó que se ahogara en la orilla cada vez que llegaba a su área. Lo intentó el equipo armero con disparos desde fuera del área. La mayor la tuvo Correa, que chutó duro, pero Sivera contestó metiendo los brazos. Aguantó bien el Alavés hasta el descanso, a sabiendas de que Garitano tiene que modificar las piezas para intentar darle la vuelta al partido.

Así fue. Puso en el campo a Aketxe y Jon Bautista, para conformar un equipo con marcado afán ofensivo, y empujó al Alavés a defenderse cerca del área. Stoichkov tuvo la mayor ocasión para empatar, pero a la primera, Sivera desvió su disparo duro, ya la segunda metieron el pie dos defensas para evitar males mayores.

Con el árbitro, Cordero Vega, cortando el ritmo más que los jugadores del Alavés, que eran los beneficiados, el Eibar tuvo de nuevo otra ocasión que terminó con un disparo alto, pero luego fue el Alavés, jugando a la contra con inteligencia, el que tuvo las más diáfanas. Había salido Asier Villalibre al campo, ovacionado como un semidios, y enseguida mostró el porqué de ese recibimiento, cuando recibió en medio campo, peleó con el central, y le puso un balón delicioso a Abde, que solo ante Luca, desapareció alto. Pero fue otra vez Villalibre el qu’acabó con la preocupación de la grada, en el minuto 88, cuando recibió en la izquierda, se coló entre las defensas, y cruzó ante el guardameta del Eibar par sentenciar la eliminatoria. Vitoria vibró con la posibilidad del ascenso, pero el Levante está ahí.

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Por adatech