Claves de la crisis de Credit Suisse: ¿Es el Silicon Valley Bank europeo?

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El episodio de pánico financiero desde EEUU ha alimentado las dudas sobre el futuro del gran banco suizo, pero sus problemas ya vienen desde hace años

Oficinas de Credit Suisse en Vevey, Suiza.
Oficinas de Credit Suisse en Vevey, Suiza.AFP
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Credit Suisse ver un estar en el ojo del huracán. La situación de la entidad helvética preocupada en los mercados en un momento que coincide con el derrumbe de la estadounidense Banco de Silicon Valley (SVB). Este episodio ha alimentado las dudas sobre el futuro del gran banco suizo, pero sus problemas ya vienen desde hace varios años.

¿Por qué han saltado las alarmas?

La pérdida de apoyo de su principal accionista, el Banco Nacional Saudí, ha desatado la huida masiva de los inversores este miércoles. El presidente Saudí, Ammar al Khudairy, ha confirmado a Bloomberg que no llevará a cabo más inyecciones de capital a la entidad. «No podemos superar porque superaríamos el 10% del accionariado) es una cuestión regulatoria», ha señalado. Los inversores interpretan sus palabras como una retirada del apoyo, lo cual agrava aún más la crisis de confianza que ya arrastraba la entidad.

¿Cuáles son sus puntos morons?

Crisis de confianza, malos resultados y Crisis de reputación son el coctel explosivo que se centra en Credit Suisse.

La entidad encadena dos años de pérdidas millonarias: en 2021 fueron de 1.572 millones de francos suizos (1.600 millones de euros) y en 2022 se quintuplicaron, hasta los 7.293 millones de francos (7.400 millones de euros), tal y como recopila la agencia Efe. Credit Suisse ha sufrido además el pasado año la retiro de efectivo por valor de 123.200 millones de francos suizos (126.000 millones de euros).

Esa pérdida de liquidez es fundamental y cobra importante tras el episodio de SVB. La explicación de Segun Jeremías Boudinethead of Crédito de Grado de Inversión de La Française AM, Credit Suisse ha estado teniendo salidas de depósitos y tiene una base de clientes compuesta en gran parte por particulares y empresas sofisticadas, «que se considera Depositantes menos pegajosos [fieles] que los clientes minoristas. Los próximos meses serán clave para el banco, que necessita absolutamente estabilizar su base depósitos, incluso a costa de su rentabilidad, que de todos modos ya se ve muy serio».

¿Crisis de reputación?

Respecto a la crisis de reputación, las dudas se concentran en torno tiene sus máximos directivos. El presidente anterior, Antonio Horta OsorioAcabó dimitiendo al descubrir que había viajado y asistido a un evento deportivo cuando supuestamente estaba en cuarentena durante la pandemia.

El presidente actual, Axel Lehmann, está siendo investigado por el regulador suizo FINMA para aclarar hasta que punto el propio Lehmann y otros representantes del banco «eran conscientes de que los clientes seguían retirando fondos cuando dijo en entrevistas a los medios que las salidas se habían detenido «, señala Boudinet.

Lehmann confirmó en declaraciones a la radio pública suiza en diciembre que el banco de Zúrich estaba logrando un retorno de su liquidez cuando éste en realidad sufría una huida de capitales. Estos hechos han ahondado en la crisis de confianza de clientes e inversores.

¿Puede ser el banco suizo el nuevo «SVB» en Europa?

«El tiempo lo dirá, pero desde luego los mercados no cotizan nada bueno», señala Juan José del Valle, analista de agencia de valores activotrade.

Para Jérémie Boudinet, de La Française AM, la hipótesis más probable no es una caída de la entidad, sino una división en trozos. «Credit Suisse podrá adquirir más o menos dividida, con la venta parcial o total de su franquicia de Banca de Inversión, conservando su rama minorista suiza y parte de su franquicia de Gestión Patrimonial en el extranjero. Sin embargo, esta hipótesis gira en torno a su capacidad para contrarrestar las salidas de depósitos a corto y medio plazo», apunta.

Ante la presencia del país suizo, cobra fuerza la posibilidad de que Credit Suisse acabe siendo absorbido por su principal competidor nacional, UBS.

Caída en bolsa

El principal estrato que ha lanzado el banco para intentar acabar -por ahora sin éxito- ha conocido una crisis es el ambicioso plan de reestructuración iniciado en octubre del pasado año, que incluye una ampliación de capital de 4.000 millones de francos (4.090 millones de euros), el despido de 9,000 trabajadores en todo el mundo y un corte del 15 % de sus gastos.

La ampliación de capital supone que el Banco Nacional Saudí pasará a ser el principal accionista de la firma, al invertir 1.500 millones de francos (1.530 millones de euros) en participaciones de la entidad. La retirada de apoyo este miércoles ha hundido al valor en bolsa. Bajo títulos pierden si un 30% en la sesión, la cotización está en mínimos históricos y en lo que va de año ha ya un 45% de su valor.

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Por adatech