Champions League: El Milan ver al gran escaparate europeo |  deportados

Han tenido que pasar 11 años para que el histórico Milan regrese al grupo europeo de los ocho better, a los cuartos de final de una Champions que le ha dado tanta grandeza. Lo hace tras tomar pico y pala en Londres para firmar un empate sin goles y dejar atrás al Tottenham, decepcionante y con un proyecto que ofrece síntomas de estancamiento. Apenas el hizo cosquillas el equipo que dirige Antonio Conte tiene un rival que, sin el músculo económico de la Premier, presumía menor tras el sorteo, pero al que concedió un gol tempranero en la ida en Milán y ante el que fue incapaz de revolver en 174 minutos de juego.

tottenham

0

Forster, Clement Lenglet, Cristian Romero, Ben Davies, Hojbjerg, Oliver Skipp, Emerson (Richarlison, min. 69), Perisic (Pedro Porro, min. 52), Kane, Dejan Kulusevski (Davinson Sánchez, min. 82) y Heung- Hilo mínimo

0

Milán

Mike Maignan, Malick Thiaw, Pierre Kalulu Kyatengwa, Fikayo Tomori, Rade Krunic, Theo Hernández, Junior Messias (Alexis Saelemaekers, min. 56), Sandro Tonali, Rafael Leao (Ante Rebic, min. 89), Brahim Diaz (Bennacer, min. 89), . . . 80) y Giroud (Divock Origi, min. 81)

goles

Árbitro Clemente Turpin

tarjetas amarillas Cristian Romero (min. 16), Clement Lenglet (min. 20), Conte (min. 21), Malick Thiaw (min. 92) y Oliver Skipp (min. 94)

El partido tuvo un punto plácido para el Milan, cómodo con y sin balón. En la primera faceta se orientó a través de las salidas que defendieron sus delanteros y el criterio del joven Tonali en la medular. Las apariciones iniciales de Brahim Fueron más sorprendentes que decisivas, pero el equipo precedió con el paso de los minutos aferrarse al sosiego, que no es poca cosa cuando apenas defiende un gol en casa de un rival inglés. Y Brahim fue a más. El Tottenham fue un diesel, quizás demasiado para lo que esperaba su gente, que en la recta final del primer acto empezó a ronronear en cada paso atrás. La faltaron pararon a los Spurs para lanzarse en Milán, encadenado a una extraña prudencia. Pasó incluso por algún padecimiento cuando el técnico Stefano Pioli sacó la pizarra en la estrategia. Junior Messias pudo marcar en esa suerte mientras el Tottenham decidía qué sería en el partido.

La indefinición castigó al cuadro londinense. Emerson renqueó en la banda derecha Durante la primera media hora mientras Pedro Porro calentaba en la banda a la espera de una señal de Antonio Conte que finmente no llegó hasta pasados ​​52 minutos y para suplir a Perisic, que no tocó bola, y mandar al brasileño al flanco zurdo.

Romero y Lenglet, back of los tres centrale del equipo, se cargan con amonestaciones en los albores del partido, Skipp y Hojbjerg apenas ofrecieron empuje, Kulusevski volvió a mostrarse glacial y Son sigue lejos de la versión que lucía hace un año. Kane se desesperó, desnutrido como estaba, y decidió contactar con el balón en el ciclo central o sacar de banda.

La batuta de Brahim

El Tottenham descalificado sin capacidad para legar al área del Milan, que tras el descanso además encontró a Brahim Díaz. El mago malagueño tomó la varita y sembró el pánico por clase y capacidad de llegada con un par de incursiones en el área local. Avisó el Milan justo cuando el Tottenham ya empezaba a sens que se acababa el tiempo de especular. 68 minutos tarde Conte en activar desde el banquillo a Richarlison, montar un doble nueve con Kane y desmontar la zaga de muy central. Para entonces Pedro Porro ya le había dado profundidad al ataque y el público había redoblado su demanda. Pero justo ahí el Cuti Romero, que estuvo toda la noche sobreexcitado y al límite, atropelló a Theo Hernández en una gallopada del lateral galo y se fue expulsión a la caseta.

Con hombres diez en el campo, sin herramientas para activar un ataque romo, el plan del Tottenham apenas asumió riesgos. Conte huyó de ellos y tantas prevenciones le valieron incluso el reproche de une sector de la grada que n’attendió la entrada de Davinson, un zaguero, por Kulusevski tras la tarjeta roja de Romero.

Mantuvo el orden el técnico italiano de los Spurs y se ferró a golpe de fortuna que llevóse a la prórroga. Una disputada en el área, al filo de la infracción, entre Theo y Davinson el pudo dar esa lotería. Pero el premio gordo pudo tocarle en una frenética final con un testarazo de Kane tras una acción a balón parado que desbarató Maignan para iniciar una contra que Origi finalizó con un remate al palo en la antesala de los tres pitidos. Fue entonces cuando quedó el regusto de un Tottenham rácano y de un Esporzado Milan que vuelve al gran a asomarse al gran escaparate europeo.

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Por adatech